¿Por qué el estadio de Coquimbo se llama Francisco Sánchez Rumoroso?

¿Por qué el estadio de Coquimbo se llama Francisco Sánchez Rumoroso? no tuve respuesta… Así que comencé a buscar quién era el personaje que tiene el honor de dar nombre a uno de los mejores estadios del país y la verdad, no fue nada fácil llegar a una respuesta.

Partí con el sitio oficial de Coquimbo y no encontramos nada sobre la razón del nombre del estadio, revisamos la historia del club   y tampoco sale nuestro personaje en cuestión. Nos fuimos al sitio de los hinchas de Coquimbo, también revisamos el espacio dedicado a la historia del club y nada.

Así que fuimos a FIFA, ahí encontramos muchas notas que hablaban de la remodelación del estadio para la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Chile 2008, pero no se mencionaba el por qué de su nombre. En la ANFP y en la CONMEBOL el resultado fue peor. Así que fuimos a Wikipedia y la historia del estadio  partía mencionando la inauguración en el año 1970 y de ahí pasaba a su remodelación, vimos la del club y nada. Así que buscamos en otras partes.

Entre las respuestas salían extranjeros o deportistas no vinculados al fútbol, hasta que encontramos esto:

“La respuesta en el diario El Día de la ex cuarta Región, allí se cuenta que en el año 1971 el estadio recibe el nombre de Francisco Sánchez Rumoroso, en “honor” a un empresario e industrial de la zona,  quien habría llegado 1914 a la ciudad de Valparaíso  desde la localidad española de Novales.   Luego se traslado a Coquimbo y junto a un grupo de familias de la zona, fundó Coquimbo Unido, por allá por 1958. Como un reconocimiento a esa labor, el estadio sería bautizado años después con su nombre.

Pero mucho antes que existiera el estadio Francisco Sánchez Rumoroso y la idea de la remodelación. En estos terrenos de propiedad de J.J. Mc-Auliffe, se emplazaba, ya en el siglo XIX la popular “Cancha del Estanque”. Fue ahí donde el fútbol coquimbano comenzó y difundió la práctica del deporte”.

La información fue entregada por un  blog llamado PHILLIPPI 11-38, si bien es poco precisa, entrega un horizonte de la razón, pero seguiremos investigando y esperamos llegar a la respuesta oficial y exacta a nuestra pregunta.