Para cuidar la cancha del Nacional sólo basta creatividad y voluntad

Los eventos ajenos al deporte, como los recitales de música en estadios de fútbol, siempre producen gran polémica: generan importantes ingresos económicos, pero a la vez provocan serios daños en el terreno de juego. Últimamente la muestra más clara es el deplorable estado en que quedó el Estadio Nacional después del recital de U2. Recinto que sin duda seguirá recibiendo todo tipo de espectáculos que nada tienen que ver con el fútbol.

En Argentina fueron más allá y encontraron la solución, la que ya se aplica en el Estadio Único de La Plata. Durante los tres conciertos que dio la banda liderada por Bono, en aquella ciudad cercana a Buenos Aires, miles de personas ingresaron al sector del campo pero jamás pisaron el césped, la hierba fue retirada a un lugar del recinto platense, donde se procedió a su cuidado y preservación, como se observa en la foto superior.

En el Estadio no se utilizan carpetas aislantes ni mallas protectoras del terreno, directamente trasladan el pasto y luego lo vuelven a colocar. Este sistema fue adoptado en función de que es un recinto multipropósito, donde se disputan distintas disciplinas deportivas y también se realizan eventos artísticos y culturales.

Quienes proyectaron los arreglos en el Estadio Nacional podrían haber indagado más en sistemas para preservar el campo de juego y el utilizado en Argentina es uno de ellos, país que no tiene el presupuesto de los países desarrollados, pero de todas maneras se las supo ingeniar. Acá en Chile la cosa es diametralmente opuesta, porque muchos de los que se involucran en proyectos deportivos jamás han pisado un estadio y mucho menos pateado una pelota.