La “hora del té” de este domingo podría ser inolvidable para Pellegrini

mc_pelleEso de que “nadie es profeta en su tierra” le calza perfecto a Manuel Pellegrini. Como jugador y técnico su registro es pobre; en ambos casos la cosecha de títulos es paupérrima, aunque tuvo buenas campañas. El fútbol –y sobre todo el hincha- es cruel: los casi-casi no sirven, sólo importan las copas.

Como estratega quizás lo más recordado es el descenso con Universidad de Chile –su club de toda la vida cuando vestía de corto- y la conducción de una de las mejores Católicas de todos los tiempos: la de “Gorosito y Acosta”.

En el “mundo” del fútbol criollo se comenzó a resaltar que “sus equipos jugaban bonito, con mucho dominio, pero con poco peligro”. La cara de Pellegrini era sinónimo de fútbol “inofensivo” y con exceso de “toque para el lado”: mucho ruido, pocas nueces.

Lo que sigue es historia conocida. Pescó sus cosas y se ganó en tierras foráneas el respeto que tiene en la actualidad y que todos adulan. Desde hace años su cara está infatigablemente sobreexplotada por una AFP y todos lo ven como uno de los máximos embajadores de Chile en el extranjero. Es el técnico nacional más exitoso de todos los tiempos: qué duda cabe. Además, sus dirigidos siempre han resaltado su personalidad y las relaciones que construye al interior de los planteles. Tiene un nombre bien ganado especialmente gracias a sus campañas en Ecuador, Argentina y España.

Ahora en la Premier League está a un triunfo de conseguir su primera liga europea. Su Manchester City se las arregló para estar en la cima de la tabla de posiciones a una fecha del final, aunque fue irregular en toda la temporada. Ahora dependen de sí mismos; un triunfo este domingo (15:00 horas de Reino Unido / 10:00 horas de Chile) ante el West Ham y son campeones: “say no more” como inmortalizó Charly García.

Son las vueltas de la vida. Hace poco con el Real Madrid “el ingeniero” hizo un campañón y quedó segundo en la Liga Española, básicamente porque Barcelona era imbatible. Con el City hizo las cosas muy bien, pero no excepcionales, sin embargo ahí está: a un paso de la gloria. Sería una dulce revancha para Pellegrini, quien podría estar dando la vuelta olímpica justo a la “hora del té” de la jornada dominical, aunque seguramente los del City celebrarán con “algo más fuerte” la llegada de una nueva estrella.