Chile deja el Mundial con tristeza pero con la frente en alto

Había dos opciones ante Brasil, defender con un muro o salir a buscar el partido, la primera con el fin de llegar a penales y la segunda con el fin de ganar, se optó por la última, la más arriesgada y que desencadenó el 3-0 final, pero fue la opción que mejor supo hacer Chile en el campeonato y que le permitió dejar la Copa del Mundo con el orgullo de haber hecho todo lo posible para triunfar y no para no perder, lo que no logra opacar la tristeza y la desilusión de la eliminación.

En el primer tiempo Chile planteó un juego inteligente que complicó a los brasileños y que le permitió arrimarse en ofensiva, pero no lograba ser un freno para los arranques ofensivos de los de Dunga, así poco a poco se fueron instalando camisetas amarillas cerca del área de Bravo, hasta que llegó un tiro de esquina que encontró la cabeza de Juan y se abrió la cuenta, el impacto del 1-0 complicó a los rojos y cayó el 2-0 en una jugada de toque brasileño típico finiquitada por Luís Fabiano.

Así se fueron al descanso, a la vuelta Chile siguió intentando pero sus ataques no se terminaban bien y el control en ratos de la posición del balón o se traducía en jugadas de peligro, hasta que vino la contra de Brasil finiquitada con un toque brillante de Robinho, 3-0 y se acababa la ilusión de los de Bielsa.

De esta manera terminó la aventura mundialista de la selección nacional, sin embargo existe la satisfacción de haber cumplido con elevar el nivel de juego de la Roja, de haber logrado pararse de igual a igual ante cualquier cuadro, asumiendo los riesgos que eso conlleva pero proponiendo siempre una idea clara y ordenada. Se perdió, se acabo la Copa del Mundo, pero inicia un crecimiento que de seguir multiplicándose puede significar grandes alegrías para Chile, más de las que ya entregó este equipo para el cual sólo hay palabras de agradecimiento, al igual que para el cuerpo técnico encabezado por Marcelo Bielsa, que no sólo se preocupo de los resultados, se preocupó decrecer y de mejorar y producto de eso los resultados, un enorme paso y un camino lleno de satisfacciones desde que se inició el proceso de clasificatorias hasta ahora, que nos tocó jugar con el rival más duro posible en octavos de final.