Romero, mucho que ganar y muy poco que perder

Cristián Romero no fue un jugador deslumbrante durante su paso por la “U” durante la década de los 90’. No está en el “Olimpo Azul”, lugar reservado sólo para los ídolos que visten la camiseta del Chuncho y que se ganan un lugar en el corazón de los hinchas. Sin embargo, es recordado con cariño por la parcialidad “bullanguera” gracias a esas temporadas como defensa cuando el equipo estaba renaciendo de la mano de Arturo Salah, proceso que tendría un final feliz -en 1994- con el Campeonato Nacional después de esos “míticos” 25 años sin ganar un título. En la cancha era cumplidor y de bajo perfil público; se ganó el apodo de “Relojito” por su desempeño especialmente por la banda izquierda: no brillaba, pero “hacía bien la pega”. Quizás puede ingresar a esa lista de entrenadores que no fueron brillantes como jugadores, pero que sí exitosos como entrenadores.

El domingo en Santa Laura se le vio tranquilo. En oposición a su antecesor, Marco Antonio Figueroa, vestía buzo y una polera blanca con la “U” en el pecho, la misma que muchas veces se le vio a Arturo Salah en su último paso como entrenador azul. Varios de los que fueron dirigidos por “Don Arturo” afirman que es un entrenador que los marcó, algo que Romero no esconde. Puede ser que parte de su sello en la dirección -y especialmente en el trato con los jugadores- tenga el legado “Salahtiano”.

La “U” de Romero aplastó en la cancha a Ñublense. Fueron 5 goles de diferencia, pero pudieron ser 8 o más. Muchos pensaron que con esto quedó demostrado que los jugadores le estaban haciendo la vida imposible al “Fantasma”, puesto que fue un vuelco absoluto respecto a lo que se mostró durante el paupérrimo inicio del Clausura 2014.
Las teorías conspirativas nunca faltarán en este tipo de situaciones; en muchas ocasiones los jugadores efectivamente le ponen la guillotina al entrenador y, en otras, simplemente todo comienza de cero y llegan los buenos resultados: “descomprimir el camarín” o “sacarse la presión” como dicen por ahí.

Lo realmente importante es que Universidad de Chile jugó un partidazo contra los rojos de Chillán. Habrá que ver si se mantiene en el tiempo y -lo más importante- si se refleja en el ámbito internacional con la participación en la “Pre” Copa Libertadores. Será un examen duro frente a Guaraní porque, en teoría, este rival debiera ser más exigente que el equipo de la Región del Biobío.

¿Cuál es la apuesta de Azul Azul con Romero? ¿Por qué dar la responsabilidad a un entrenador con poca o nula experiencia a cargo de equipos de la serie de honor del fútbol nacional? Básicamente no hubo tiempo para muchas opciones, aunque la más sencilla habría sido optar por un ídolo como Luis Musrri o Víctor Hugo Castañeda (por segunda vez). “Relojito” se quedó con el puesto porque es de la casa, conoce a los jugadores y a la institución, sumado a que –quizás el mejor argumento de todos- ha logrado buenos resultados con las series menores. Además, era una opción económica respecto a otras que simplemente se salían del presupuesto; curiosamente algo parecido a lo que hizo Católica y Colo Colo.

¿Qué es lo mejor que puede pasar? Que “Relojito” se convierta en un entrenador “sorpresa”, tal como ocurrió con César Vaccia (bicampeón 1999-2000) o el mismísimo Jorge Socías (bicampeón 1994-1995). Al igual que Romero, se trataba de hombres de la casa y sin grandes pergaminos al mando de equipos “adultos”. Incluso con Víctor Hugo Castañeda -ídolo azul- la apuesta dio sus frutos; no fue campeón, pero bajo su dirección se potenciaron nombres como Johnny Herrera, Manuel Iturra, Nelson Pinto José Rojas, entre otros.

Lo peor que puede pasar es que la “U” de Romero simplemente no ande: que quede eliminada de torneos internacionales y sin opción de pelear en el frente local. Si se considera que Darío Franco y Marco Antonio Figueroa fracasaron en su paso por el “Romántico Viajero” –con planteles de lujo-, y estuvieron lejos de borrar el nombre de Jorge Sampaoli. Para “Relojito” la cancha se viene cargada a su favor: tiene mucho que ganar y muy poco que perder.

One thought on “Romero, mucho que ganar y muy poco que perder

  • 30/01/2014 at 10:03
    Permalink

    La U tiene jugadores de sobra para ganarle a Guaraní , así que si no pasa esta fase yo creo que será el primer “fracaso” de relojito

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>