El lado feo que ya tiene Brasil 2014

brasil_feoRonaldo recientemente afirmó que siente vergüenza por los retrasos en las obras de los estadios mundialistas. La figura histórica del fútbol brasileño -que hace rato colgó los botines- hizo esta declaración en su calidad de Embajador del Comité Organizador de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014.

Lamentablemente, el regreso a Sudamérica de la máxima cita futbolera ya tiene varios ingredientes indeseados que son “extra-futbolísticos”. Y es que la organización de una Copa Mundial no es una tarea simple y tampoco se hace de la noche a la mañana; sin ir muy lejos, se temía que Sudáfrica no sería capaz, pero la sacó adelante. Si a los estadios sin terminar en Brasil agregamos la polémica por la elección de Qatar como anfitrión para el 2022, entonces hay algo claro que no debiera sorprender a muchos: las cosas no están funcionando muy bien en la FIFA.

La organización comandada por Blatter tendrá que hacer un “mea culpa” y hacer importantes cambios para que este tipo de situaciones no se repitan. Esperemos que en el caso de Brasil, estos “contratiempos” no atenten contra la calidad del espectáculo, sumado a la comodidad y seguridad de hinchas, jugadores y los representantes de los medios de comunicación de todo el mundo.

Pero eso no es todo. A los retrasos en la infraestructura se suman los reportes periodísticos sobre la violencia que estaría utilizando la policía y los militares en algunos barrios del país (especialmente los más marginales), para “garantizar” la “tranquilidad” de los fanáticos que llegarán a tierras cariocas: todas las miradas del mundo estarán puestas en Brasil y es una oportunidad de oro para mostrar “la imagen país”. También están los movimientos sociales “anti-mundial” que principalmente postulan que la organización de este evento deportivo es un lujo que el país no se puede dar, considerando las numerosas necesidades sociales que existen en la actualidad.

Más allá de lo que ocurra en la cancha –que debiera ser lo realmente importante en el marco de una cita futbolera-, es triste que un Mundial que ni siquiera comienza ya tenga su lado feo. Lo de los estadios es impresentable: no se está cumpliendo con algo mínimo en la organización de un evento de esta envergadura. Lo segundo es algo que traspasa lo deportivo; se supone que una Copa Mundial debería ser una fiesta nacional –al igual que los Juegos Olímpicos de 2016-, pero las imágenes que llegan están muy lejos de ser eso.

Los numerosos hinchas y periodistas que lleguen a tierras brasileñas en los próximos días serán testigos privilegiados de lo que ocurrirá en los estadios y también en las calles. Ellos mostrarán la verdadera cara de la Copa Mundial a todos los rincones del planeta; una cara que por el momento no favorece mucho a Brasil, el país anfitrión.

One thought on “El lado feo que ya tiene Brasil 2014

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>