barcelona-manchester-champions

bar_camp

La temporada 2008-2009 quedará marcada en la historia del Barcelona, su triunfo en la Champions League es un justo premio al fútbol desarrollado y de paso un castigo, merecido también, para un Manchester United que no tuvo reacción ni juego para derrotar a los catalanes.

Que un equipo gane los tres torneos en que compite no es producto de la casualidad, es producto del buen juego, de la disciplina y de un trabajo que permitió que cada uno de sus integrantes pudiera mostrar sus cualidades en pro del equipo. Eso logró el cuadro Culé comandado por Josep Guardiola, un histórico del club que supo que tenía la misión de superar su exitoso paso como jugador, algo que sin dudas logró tras obtener el campeonato de La Liga, la Copa del Rey y la Champions League.

Antes de la final en Roma, frente al poderoso y entonces campeón defensor Manchester United, Barcelona se mostró cauto, venía de celebrar el haber ganado todo en España, pero sus jugadores no se desenfocaron, siguieron centrados en el objetivo final de la temporada y pese a las ausencias obligadas en el plantel (Abidal y Alves), no se desarmó.

Por el otro lado, el Manchester United llegó confiado, esperando ganar el título con la historia (nunca los de Old Traffor habían perdido una final de Copa Europea), pensando que el juego individual de sus estrellas lograría la victoria. Preo no pudo ser así. El juego de conjunto es el pilar principal del fútbol y el Manchester hace varios encuentros que es un equipo partido que no encuentra la unión de sus filas, con un mediocampo que no ha logrado dar con el reemplazante de Paul Scholes, que sigue relegado al banco, y que además perdió la sociedad y comunicación que había entre Rooney y Ronaldo en ofensiva.

El 2-0 con goles de Eto’o y Messi, uno en cada tiempo, es quizás uno de los marcadores más sólidos que se han visto en las últimas finales, no sólo por lo que matemáticamente significa, sino que durante el partido el Barcelona se veía disfrutando el juego, tocando con calma, apurando cuando debía, con Piqué defendiendo como nunca lo hizo en Manchester, con un mediocampo comandado por Iniesta y Xavi, dos jugadores que desde la Euro 2008 vienen en alza, sumado a unos laterales que cumplieron sin brillar, por la izquierda Sylvinho y por la derecha el capitán e histriónico Puyol.

Un fin de temporada de oro para el Barcelona, que logró la triple corona, situación que no se concretaba en Europa desde la temporada 1998 – 1999 cuando, precisamente, el Manchester United triunfó en, coincidentemente, Barcelona durante la final de la Champions League ante Bayer Munich. Moltes felicitats Barcelona.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>