Las cosas como siempre: Barcelona campeón

Una última jornada que será recordada para siempre porque lo que ha hecho este Barça no tiene parangón ni comparación posible. La vigésima Liga de su historia fue la más dura y disputada de todos los tiempos. Nunca antes un equipo había necesitado 99 puntos para alzarse con el título. Y así fue como superó al Real Madrid en su frenética carrera hacia el título. Algo que tiene mucho mérito, dado que los de Manuel Pellegrini dieron dura pelea. Plantaron batalla hasta la última jornada, mostrando una capacidad de lucha increíble. Pero, después de haberse gastado casi 300 millones en fichajes, acabaron la temporada en blanco.

El pulso entre azulgranas y merengues duró esta vez muy poco. Los de Pep Guardiola partían con un punto de ventaja en la tabla y dependían de sí mismos para ser campeones. Y no fallaron. Ganaron, en casa y ante su propia afición en un Camp Nou sin una sola localidad libre: más de 98.000 espectadores. Mientras tanto, en Málaga, el Madrid se la jugaba con un ojo puesto en lo que pasaba en Barcelona. Y su ilusión se esfumó bien rápido, dado que a los siete minutos ya perdía 1-0, con gol de Duda. Van der Vaart, mucho después, decretó el 1 a 1 final.

El Barça entró pronto en calor y, en cuanto su centro del campo, integrado por Busquets, Keita y Touré, empezó a carburar, ya no hubo quien lo parara. Fue la máquina de hacer fútbol de siempre. Simplemente, perfecta. Y fueron precisamente los dos africanos quienes dieron los primeros avisos con sendos disparos desde fuera del área (11′ y 13′) y a partir de ahí, vino el aluvión de ocasiones y goles.

El primero llegó al filo de la media hora. Pedro se internó en el área en uno de los innumerables ataques locales, centró sin ángulo desde la línea de fondo y Prieto, al intentar desviar el esférico, lo introdujo sin querer en su propia portería (1-0, 27′). Cuatro minutos después, Messi dejó solo a Pedro quien no perdonó marcó el 2 a 0

El Barça controló el partido cómo y cuándo quiso. Messi se destapó tras el descanso haciendo enloquecer de forma definitiva al Camp Nou con dos goles más, que le permitieron igualar el récord logrado por Ronaldo en la temporada 1996/97 de 34 goles como el azulgrana más realizador.

La imagen de comunión entre jugadores y público tras el pitido final fue el fiel reflejo de lo que es este Barça: un bloque unido, un equipo construido en casa, adorado por su afición y que tiene al mundo boquiabierto con su buen fútbol. Ganar una Liga así da gusto.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>