Este es un equipo de verdad, un equipazo

Alemania desnudó todas las falencias de Argentina y mostró todas sus virtudes desde el minuto uno, le clavó una goleada histórica, controló el mediocampo, dominó las bandas con triangulaciones constantes y supo esperar y neutralizar el individualismo ofensivo albiceleste. El 4-0 fue muy justo, Alemania es un equipazo, ordenado, aplicado, talentoso y solidario, ante eso los de Maradona no pudieron hacer nada y del banco nunca hubo una respuesta eficiente.

Los goles de Muller (3’), Klose (68’, 89’) y Friederich (74’) son producto de un trabajo de equipo, explotaron las bandas, sobretodo la derecha argentina con un pobre Otamendi que nunca se acomodó y que siempre dio licencias y cometió fouls torpes, muy torpes. Alemania no perdonó nunca y nunca perdió el orden de sus líneas, atacó de forma ordenando y con un Schweinsteiger que cada vez está más maduro y se vuelve el motor que lleva los tiempos germanos, un jugador muy inteligente.

Argentina no tuvo reacción ante el primer gol, en el segundo tiempo tuvo 10 minutos en que presionó y tuvo más llegadas, pero todo producto de un espíritu rebelde y de individualidades más que de un sistema de juego, el contragolpe seguía estando a la mano para los teutones y cada vez se fue desordenando más el cuadro albiceleste, como ejemplo el gol Friederich producto de un centro de Schweinsteiger, el cual desbordó y se sacó primero a Pastore, después a Higuaín y centro sin que ni un defensa aparecería, además el ataque de Messi, Tévez e Higuaín nunca tejió alguna jugada de equipo, rebotes, disparos tapados y un Di Maria pobre en su andar sólo demostraron que no hubo reacción táctica, no hubo un qué hacer y sobretodo no hubo un líder.

Maradona termina su aventura como seleccionador argentino demostrando que lo suyo es lo anímico, es el motivar a los jugadores, es tratar de sacar de ellos lo mejor en un partido pero no sabe cómo administrar lo mejor de cada uno de ellos, demostró incapacidad ante la necesidad de una reacción al momento de ir perdiendo el encuentro, improvisó con el pobre Otamendi que hizo lo que pudo pero sus limitaciones propias de un jugador que no juega en esa posición no le permitieron jugar un buen partido. Si Argentina quiere que esta generación funcione de manera eficaz para el 2014 debe de llevar a un entrenador que sepa mover piezas, que tenga reacciones superiores a un grito de “vamos” desde la banca, necesita un jefe de verdad y eso cuando la habilidad basta no se nota, pero cuando la habilidad no es suficiente, se nota.

Alemania no sólo logró pasar a semifinales, sino que demostró que tiene un juego aceitado que es capaz de aprovechar de la mejor manera las virtudes de su jugadores, la goleada ante Inglaterra había dejado dudas sobre qué habría pasado si quedaban 2-2, ya que jugó muy al contragolpe en la segunda mitad,. Pero ahora demostró que sabe dar espectáculo y que son un deleite para un espectador amante del fútbol, se crean espacios, frenan cuando deben frenar, manejan los tiempos, defienden en bloques ordenados y atacan con un desdoblamiento de posiciones muy coordinado, sin duda que tiene para salir campeón y de los equipos que quedan es el que más herramientas ha demostrado tener.

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